Por Luis Sagüés Garay

El presidente Trump nos sorprende porque utilizando todas las potestades legales que la constitución le confiere, resuelve problemas que los más aplicados burócratas, no han podido solucionar. Todo lo que el gobernante norteamericano ha realizado, cualquier presidente anterior lo pudo hacer. Pero los compromisos políticos y los poderes fácticos, a quien ellos no se atreven a perjudicar, han impedido que se haga. En los EE.UU los que representan este obstáculo, son los “demócratas”. El presidente republicano ha irrumpido y, ”quebrando huevos, hace tortillas”. Mientras los políticos tanto dentro de su país como fuera de él escandalizan contra sus audaces medidas. Eso es lo que está haciendo Trump. Tratar de resolver los problemas internacionales, aunque tenga un costo político para sus realizadores. La actitud de Trump, es la de un héroe que no piensa en la pérdida de popularidad actual, sino en el bien definitivo que esto tendría para el planeta. Los socialistas e izquierdistas condenan la intervención en Venezuela, porque según ellos se ha violado la soberanía del país. Pero no dicen, que la soberanía venezolana fue ya mancillada y violada muchas veces, sin ningún reproche de su parte. La última vez, Maduro se echó al bolsillo la soberanía del pueblo venezolano. Cuando desconoció las elecciones en las que el mismo compitió y perdió. Otra prueba más, que la izquierda marxista no es demócrata. Para ellos solo existe el argumento de la fuerza. Eso es lo que ha hecho el presidente norteamericano, con la diferencia abismante, que además cuenta con la absoluta razón. La izquierda decadente nacional como internacional, ha querido ensuciar la imagen de Trump diciendo, que lo mueve solo el interés económico del petróleo venezolano. Las medidas económicas que se están tomando, indican que las ventas de petróleo, se están depositando en cuentas bancarias que permiten conocer perfectamente los dineros integrados. Todo lo anterior, evidentemente no es absolutamente regular, porque el país carece por el momento de estado de derecho.

La transición impuesta por Trump, implica conseguir que el equipo comunista, que controlaba dictatorialmente la política venezolana, vaya voluntaria y pacíficamente entregando el poder. Esto junto con desarmar la camarilla narco delictual, formada por Los colectivos fuertemente armados a cargo de Diosdado Cabello. Terminar con El Cartel de los Soles, y las milicias del ejercito bolivariano revolucionario.

Mientras esto no suceda junto a otras medidas legales y económicas, la transición a la democracia no será posible. Pero si esta estrategia tiene éxito, será el triunfo completo del presidente para Venezuela .

Difícil tarea para la vicepresidenta designada por EE.UU, Delcy Rodríguez y el presidente de la Asamblea legislativa Jorge Rodríguez. Quienes eran las personas de absoluta confianza de Maduro.