Por Luis Sagüés Garay
Se observa un fenómeno muy poco frecuente en nuestra experiencia electoral, un candidato que era casi desconocido, pocos días anteriores de esta campaña, irrumpe desplazando al menos, de los escenarios conocidos, a otros veteranos ya en estas lides, con una efectiva probabilidad de ser definitivamente, el que dispute con la candidata del oficialismo y de la izquierda más tóxica -Jeannette Jara- el sillón de O´Higgins.
Es interesante y muy necesario descubrir a este candidato que ha surgido casi intempestivamente como posible triunfador, de la primera y la segunda vuelta.
Johannes Kaiser diputado, originalmente de republicanos y marginado de ese partido, formó en breve plazo, Nacional Libertario, colectividad que lo ha ungido como líder y conductor de un proyecto de liberación y progreso de nuestro deteriorado país.
Su carisma radica en varias cualidades: ofrece una administración que derrote el flagelo más importante que angustia a la ciudadanía. La perversa delincuencia. Esta lacra que se ha entronizado en Chile con fuerza, estimulada por un gobierno permisivo e indolente, considera al malhechor víctima de la sociedad, permitiendo se establezcan en nuestro país, organizaciones especializadas para delinquir. Todo lo anterior reforzado por un sistema judicial garantista, que basado en la doctrina que confunde victima con victimario, da protección legal al delincuente y persecución a la policía, abandonando totalmente a las personas perjudicadas. Esto genera una situación que, en forma transversal, flagela a toda la población chilena. Lo más atractivo y motivador de la propuesta de Johannes, es la claridad convicción y energía con que pretende enfrentar este tremendo azote.
Una de las medidas que se pondrán en acción inmediatamente asuma el gobierno de Kaiser, es volver a investir –en la práctica- a las policías, de la autoridad legal de la que ha sido despojada por los últimos gobiernos. De tal manera que estas puedan usar su armamento para reprimir a la delincuencia, sin que por esto sean luego perseguidos, por fiscales y organismos de derechos humanos, que solo amparan a los malhechores y persiguen a sus legales oponentes.
Todas las medidas destinadas a controlar la delincuencia, son el principal atractivo para que concurran capitales a invertir en Chile, lo cual permitirá un rápido desarrollo y crecimiento, que genere empleo y mejore realmente los salarios.
La claridad y énfasis que el candidato pone en el irrestricto respeto a la propiedad y proyecto de vida de las personas, genera la confianza necesaria, para incentivar la construcción, palanca poderosa del crecimiento.
Propone para equilibrar la bancarrota que hereda del terminal gobierno, una drástica reducción del gasto fiscal. Achicando la administración pública hipertrofiada, de funcionarios, en algunos casos sin justificación alguna. Lo que no ha mejorado los servicios que esta supuestamente debiera entregar.
Un ejemplo de economía: se reducirán los actuales Ministerios de 24 a solo 9.
Esta y muchas medidas en salud, vivienda, educación, inmigración, economía que ofrece el candidato Johannes Kaiser, están en su programa visible en:
https://static.emol.cl/emol50/documentos/archivos/2025/09/25/202509251166.pdf
Una de las principales fortalezas de Káiser, es su falta de compromiso con el actual establishment chileno, que le permiten la libertad para abordar las soluciones, aunque estas perjudiquen a los actuales detentadores del poder, político, social, o económico.