Por Luis Sagüés Garay

La primera etapa del ejercicio electoral superada, con este intríngulis de votaciones, que requiere este sistema. Aparentemente gran concurrencia en a las urnas. En mi mesa hubo una asistencia electoral del 96%.

Grandes triunfadores el pueblo chileno, que, con su obligada y ordenada afluencia, cumplió su deber electoral ciudadano.

Los resultados últimos de esta elección respecto a la presidencia se definirán el 14 de diciembre próximo, día en el cual elegiremos él o a la triunfadora, de esta singular competencia por el sillón de O´Higgins.

Los dos candidatos elegidos en esta oportunidad, que disputan el codiciado trono, se muestran muy optimistas del resultado final. No obstante, lo anterior, en las encuestas y opinión de expertos, la situación parece estar absolutamente resuelta. Gracias a Dios no tendremos un nuevo gobierno de corte marxista, que quiera destruir lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido en estos últimos 40 años.

La candidata de la izquierda comunista, trata infructuosamente de aparecer, atípica a su creencia política que exhibe desde los 14 años. Ella pretende decirle a la ciudadanía que esta formación doctrinaria, que practica desde tan joven, no la aplicará de llegar al gobierno. Sus referentes Cuba, Venezuela, Nicaragua y Norcorea ya no son ofrecidos por ella para, iluminar su programa. La ciudadanía le dio en esta oportunidad, una fuerte señal que no cree en sus declaraciones. Nadie que gracias a nuestro desarrollo informático abierto y universal, conociendo lo que ocurre en los países que son administrados por ideologías como las que ella profesa, son atractivos para alguien. Es fácil y convincente ver en sitios de YouTube, como en Cuba las personas registran las basuras domiciliarias, para satisfacer su angustiante hambre. Todas las experiencias marxistas conocidas, son tremendos fracasos.

Por el lado opuesto a esta candidatura, los participantes han ofrecido -con distintos matices- un programa muy parecido. Por su puesto, los adherentes a estos candidatos tenemos legítimas diferencia. Más de desarrollo programático, que de conceptos doctrinarios. Luego de esta primera vuelta, sin ninguna contradicción todos, en este sector, han apoyado al que la ciudadanía eligió, para enfrentar a la izquierda ya ampliamente conocida por sus frutos, en el último gobierno.

José Antonio Kast, es el hombre elegido para tan magna empresa.

En la imagen televisiva, en que los distintos candidatos de derecha, se acercaron a manifestar su apoyo irrestricto al vencedor de esta contienda, se observa el grado de compromiso con Chile, que todos ellos muestran abiertamente.

Tenemos razón para estar optimistas, porque a pesar de los enormes obstáculos de todo tipo, que la administración de Boric y sus incompetentes colaboradores han dejado, todos los candidatos de la derecha tienen preparación, autoridad, equipo y decisión, para sortear todas las dificultades creadas por este último gobierno. Ellos unidos sacarán al país adelante, junto a la masiva entrega de la ciudadanía.

El parlamento actualmente elegido por los chilenos, contribuirá con su formación a impulsar el nuevo desarrollo que el país necesita.