Por Luis Sagüés Garay

Esta famosa frase de la escritora Evelyn Beatrice Hall, atribuida al escritor filósofo, polémico e influencer francés, del siglo XVlll Volter, es la llama viva de la libertad de expresión. Él sufrió en carne propia esta lacra de las dictaduras literarias. Vivimos gracias a la Providencia una plena libertad de expresión. Esta es una de las virtudes de la auténtica democracia. Nuestro país goza esto casi sin sentirlo. Pero no es una realidad universal. Hay varios ejemplos en América en que no es posible ejercerla como aquí se hace. Ejemplo de ello es Cuba, Nicaragua y una realidad que se está modificando en forma original, Venezuela. Es curioso que, en estos países, ejemplo de evidente atraso material social y político, la libertad de disentir de los órganos oficiales no exista, Es muy importante destacar que la libertad de expresión, es una variante más de las múltiples que tiene la libertad propiamente tal. Por esto parece ser la base fundamental del desarrollo humano. La que se manifiesta en todo orden de cosas, que producen progreso y bienestar. Es una cualidad que solo puede ejercerla en plenitud el ser humano, único consciente de esta virtud. Es por esto que debemos extremar las medidas para mantener inalterada esta realidad. En la lucha por las ideas, que ha desarrollado en Chile en forma magistral Axel Kaiser, se destaca claramente la importancia de hacer valer con fuerza, que las personas expongan con absoluta confianza lo que piensan. Para que aquellos que no concuerdan con sus postulados, puedan rebatirlos con argumentos racionales y lógicos, que permitan al lector o auditor, concluir cual es, lo que a su juicio tiene la razón en este debate.

Chile desde hace ya mucho tiempo ha tenido la gracia de contar con una libertad de expresión, muy pocas veces -y por motivos muy justificados de su historia– interrumpida. La libertad de expresión. Es como el agua, solo se aprecia en plenitud, cuando falta. El ejercicio de esta manifestación humana, se realiza actualmente a través de una serie de órganos públicos o privados, que permiten en forma masiva su desempeño, como son la prensa escrita y digital, la televisión y la radio, y las numerosas aplicaciones telefónicas y electrónicas. Todo esto impone, un cuidadoso uso de la prudencia, porque el irrespetuoso empleo de estos medios, pueden estimular la peor de las soluciones, la censura.

El gobierno de Gabriel Boric a través de su vocera Camila Vallejos, intento establecer una posible restricción, a las informaciones de los distintos medios digitales, recurriendo incluso a la ONU. Invocando que era inaceptable las numerosas falsedades (Fex news) que se muestran en estos medios. Pero para perseguir estos supuestos delitos, están los Tribunales de Justicias, a los cuales cualquiera puede recurrir. Pero para ello es necesario probar la falsedad denunciada. Cuando esta misión queda en manos del gobierno de turno, es muy difícil esperar imparcialidad.