Por: Buenos Días Curacaví
Fotografía: Nibaldo Guerra
Nuestra comuna y el país entero lamentan la partida de un gigante. Este miércoles 30 de abril, se confirmó el fallecimiento de Ismael Bustos Maldonado, quien a sus 80 años dejó de existir tras batallar contra una afección respiratoria. Su deceso no solo enluta a su familia, sino a toda una generación que creció y se emocionó con los acordes de Los Hermanos Bustos.
De El Ajial a los grandes escenarios
La historia de Ismael es la de un hombre que nunca olvidó sus raíces campesinas en el sector de El Ajial. Junto a su hermano Fernando, transformó la humildad de su infancia en una carrera dorada que superó las seis décadas. Es recordado el sacrificio de sus inicios, cuando la venta de una ternera permitió comprar el primer acordeón que daría vida al sonido del dúo.
Lo que comenzó en los estudios de la Radio Ignacio Serrano de Melipilla terminó convirtiéndose en un fenómeno nacional que llevó nuestra identidad rural a los escenarios más importantes, incluyendo la Quinta Vergara en 2005.
Un legado de oro y platino
Con más de 50 discos grabados y éxitos inmortales como "La carta número 3" y "La mochila azul", Ismael se posicionó como un referente absoluto del género ranchero. Su talento le valió no solo el cariño del público, sino también el reconocimiento de sus pares con múltiples Copihue de Oro y discos de platino.
El último adiós de su pueblo
Ismael Bustos fue despedido como un grande: rodeado de una multitud de vecinos y colegas del mundo del espectáculo que llegaron a brindarle un último homenaje. Aunque su voz se apaga físicamente, su huella queda grabada en cada rincón de Curacaví y en el cancionero popular chileno.
Desde Buenos Días Curacaví, enviamos nuestras más sentidas condolencias a su familia, amigos y a su eterno compañero de escenarios, Fernando Bustos.