El Club Social, Deportivo y Cultural Somos la Roja Curacaví FC se ha consolidado como el gran referente deportivo de nuestra comuna. Con más de una década de historia desde su fundación en 2014, la institución hoy milita con orgullo en la Tercera División B del fútbol chileno, llevando la identidad curacavinana a distintas canchas del país. En esta temporada 2026, el club no solo hace noticia por su rendimiento en el Estadio Municipal Cuyuncaví bajo la dirección técnica de Bruno Castillo, sino también por una ambiciosa planificación estratégica que busca profesionalizar sus estructuras, levantar recursos junto a la comunidad y potenciar el talento local. Conversamos en exclusiva con Gonzalo Muñoz Rodríguez, Presidente de Curacaví FC, quien analiza el presente de la institución, los desafíos financieros del fútbol amateur y el sueño de consolidar un proyecto deportivo que llene de orgullo a toda la comuna.

Gonzalo, Curacaví FC nació en 2014 y ya lleva más de una década representando los colores de la comuna. Para los vecinos que leen el Semanario y ven al equipo en el Estadio Municipal Cuyuncaví, ¿qué significa para ti liderar esta institución y cómo definirías la identidad que hoy tiene el club con la tierra de la chicha y los dulces?
Liderar Curacaví FC hoy significa mucho más que administrar un equipo de fútbol; significa representar una identidad comunal y construir un proyecto que haga sentir orgullosa a la gente de Curacaví. Nuestro objetivo no es solo competir en Tercera División, sino transformar al club en un símbolo de pertenencia para la comuna.
Estamos impulsando una identidad muy ligada al territorio, a nuestra historia y a nuestra comunidad. Por eso nace “Curaco”, nuestra mascota inspirada en el zorro propio de la zona, porque queremos que los niños y las familias se identifiquen emocionalmente con el club desde pequeños. Curacaví FC tiene que sentirse como algo propio de la comuna, no solo como un equipo de fútbol.

Mantener vivo un club de Tercera B requiere de un esfuerzo tremendo y mucha pasión. Si miramos hacia atrás, ¿cuál dirías que ha sido el momento más complejo que te ha tocado enfrentar como Presidente y cuál la mayor alegría que te ha regalado Curacaví FC?
El momento más complejo fue asumir una institución con muchas dificultades financieras y administrativas. Había incertidumbre, compromisos pendientes y un desgaste importante. Pero entendimos que la única forma de sacar adelante el proyecto era con orden, transparencia y gestión seria.
Hoy, la mayor alegría es ver que el club volvió a generar confianza. Recuperamos credibilidad con los jugadores, con la comunidad y también con empresas y emprendedores locales que decidieron apoyar este proyecto porque entendieron que Curacaví FC tiene potencial real para transformarse en un actor importante para la comuna.

Este año 2026 vemos a un Curacaví FC muy sólido en lo deportivo, con el profesor Bruno Castillo en la banca y un plantel que ya sabe de remontadas épicas en casa. ¿Cómo se gestó el armado de este equipo y cuáles son las metas reales que se han propuesto para esta temporada en la Tercera B?
Este plantel se construyó sobre una idea clara: disciplina, continuidad y sentido de pertenencia. Queremos jugadores comprometidos no solo con ganar partidos, sino también con representar correctamente a Curacaví dentro y fuera de la cancha.
Nuestras metas son ambiciosas, pero responsables. Queremos pelear el ascenso, sí, pero también consolidar una estructura seria y sostenible. El crecimiento deportivo tiene que ir acompañado de crecimiento institucional, porque los proyectos que perduran son los que logran unir rendimiento, identidad y comunidad.

Recientemente el club dio un paso clave al reunirse con autoridades locales para consolidar la Planificación Estratégica 2026. ¿En qué consiste este plan a nivel social y de infraestructura, y cómo sueñan que se proyecte el club en los próximos 5 años?
Nuestra planificación apunta a profesionalizar el club y convertirlo en una plataforma de desarrollo para la comuna. Queremos que Curacaví FC sea un espacio deportivo, social y comunitario.
Por eso estamos trabajando en alianzas con instituciones, municipios y empresas privadas que entiendan que el deporte puede generar impacto territorial real. Soñamos con un club abierto a la comunidad, que entregue oportunidades, servicios y actividades para niños, jóvenes y familias.

Es sabido que el fútbol amateur y de Tercera División se sostiene a pulso. Hoy en día, ¿cómo evalúas el apoyo del municipio, del comercio local y de las empresas de la zona? ¿Qué le hace falta a Curacaví FC para dar el siguiente gran salto institucional?
El apoyo del comercio local y de distintas empresas ha sido fundamental para sostener este proyecto. Hoy entendemos que el fútbol necesita alianzas estratégicas para crecer.
Un ejemplo muy importante es nuestro trabajo con Veta 68 Sport Wear. Más que una marca de indumentaria, Veta representa identidad curacavinana. La ropa del club no solo nos da presencia e imagen profesional en todo Chile, también se transforma en una herramienta concreta para generar recursos y sostener el proyecto deportivo.
Cada camiseta vendida ayuda directamente al funcionamiento del club. Además, buscamos que nuestra indumentaria refleje elementos propios del territorio y de nuestra identidad comunal, porque queremos que la gente use la camiseta de Curacaví FC con orgullo, dentro y fuera de la cancha

El club tiene activa una gran rifa 2026 con un auto espectacular de premio, lo que demuestra creatividad para levantar recursos. ¿Cómo ha respondido la comunidad de Curacaví a estas iniciativas y de qué otras formas el hincha y el vecino común pueden ponerse la camiseta y apoyar económicamente al club?
La rifa del vehículo nace porque entendemos que este proyecto tiene que involucrar a toda la comunidad. El fútbol nacional se sostiene con creatividad, gestión y apoyo colectivo.

Estamos ajustando la estrategia para hacerla aún más atractiva, incorporando más premios y actividades comunitarias. Queremos que la gente sienta que apoyar al club no es solo colaborar económicamente, sino participar activamente en un proyecto que representa a Curacaví en todo Chile.

Más allá de los 90 minutos en la cancha, un club de fútbol es una herramienta social. ¿Existe hoy un trabajo de divisiones inferiores o escuelas de fútbol que busquen rescatar el talento joven de los distintos sectores de Curacaví para que lleguen al primer equipo?
Absolutamente. Un club sin formación no tiene futuro. Queremos rescatar el talento de todos los sectores de Curacaví y proyectarlo hacia el primer equipo.
Además, entendemos que el fútbol también debe generar identidad emocional. Por eso impulsamos a “Curaco”, nuestra mascota inspirada en el zorro característico de la zona. Curaco representa cercanía, pertenencia y comunidad. Queremos que los niños crezcan identificándose con el club, con sus colores y con lo que representa Curacaví FC para la comuna.

Para cerrar, Gonzalo, el Semanario llega a muchos de hogares en toda la comuna y fuera de ella. ¿Qué mensaje le dejas a los hinchas que sufren y celebran cada fin de semana, y a ese vecino que aún no ha ido al estadio a apoyar al equipo de su propia tierra?
A los hinchas y vecinos les diría que este proyecto realmente es de todos. Hoy Curacaví FC está compitiendo a nivel nacional, pero detrás de eso hay mucho esfuerzo humano, comunitario y territorial.
Queremos que la comuna se sienta representada por este club. Que los niños conozcan a Curaco, que las familias vuelvan al estadio y que las empresas locales entiendan que apoyar al club también es apoyar identidad, desarrollo y comunidad.
Curacaví FC no busca solo ganar partidos; busca transformarse en un símbolo positivo para toda la comuna.