Con la llegada de los meses más fríos del año, la calefacción se vuelve una prioridad en los hogares de nuestra comuna. En Curacaví, el uso de la leña es una tradición arraigada y una de las opciones más comunes para mantener el calor en el hogar. Si bien nuestra zona geográfica permite el uso de este recurso, es fundamental que lo hagamos de manera responsable y conociendo el marco legal que nos rige.
Un uso inadecuado de la leña no solo afecta la calidad del aire de nuestro hermoso valle, sino que también disminuye el rendimiento del calor y pone en riesgo la seguridad de nuestras familias. A continuación, compartimos una guía práctica con la normativa vigente y recomendaciones clave para utilizar este recurso de forma óptima.
¿Qué dice la ley? La normativa que nos rige en Curacaví
Es común que exista confusión respecto a si se puede o no encender una estufa a leña en nuestra zona. Al pertenecer a la Región Metropolitana, Curacaví está sujeta al Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA), pero con una distinción clave frente a las comunas del Gran Santiago:
* El uso residencial está permitido: A diferencia del Santiago urbano (donde la leña está estrictamente prohibida), en comunas rurales como la nuestra sí se permite el uso de calefactores a leña, siempre y cuando se trate de equipos cerrados y ojalá certificados por la SEC (Superintendencia de Electricidad y Combustibles).
* Lo que está estrictamente prohibido: La normativa prohíbe de forma permanente en toda la región el uso de salamandras, braseros, chimeneas de hogar abierto y calefactores hechizos, debido a su altísimo nivel de contaminación y baja eficiencia térmica. Tampoco están permitidas las quemas de desechos agrícolas o domésticos al aire libre.
* Restricciones en Episodios Críticos: Durante la Gestión de Episodios Críticos (GEC) —período que va cada año entre el 1 de mayo y el 31 de agosto—, las autoridades monitorean la calidad del aire. Si se decreta Preemergencia o Emergencia Ambiental, la normativa exige restricciones adicionales que pueden prohibir temporalmente el uso de estos artefactos. Es deber de cada vecino mantenerse informado por los canales oficiales.
Consejos prácticos para un uso adecuado y eficiente
1. La clave de todo: Use siempre leña seca
El factor más importante para una combustión eficiente es la humedad. La leña adecuada debe tener menos del 25% de humedad (lo ideal es que esté en torno al 20%).
* ¿Por qué? Cuando la leña está húmeda, el fuego gasta la mayor parte de su energía en evaporar el agua en lugar de generar calor. Esto produce grandes cantidades de humo visible, hollín y gases contaminantes.
* ¿Cómo reconocerla? La leña seca es más liviana, tiene grietas en los extremos, su corteza se desprende fácilmente y, al golpear dos trozos, se escucha un sonido seco y hueco, no un golpe sordo.
2. El almacenamiento correcto
De nada sirve comprar leña seca si se termina humedeciendo en la casa. Para mantenerla en óptimas condiciones:
* Almacénela en un lugar techado, ventilado y protegido de la lluvia.
* Evite dejar los leños directamente sobre la tierra; use pallets o maderas para aislarlos de la humedad del suelo.
* Apílela dejando espacios entre los trozos para que el aire circule libremente.
3. Buenas prácticas al encender y mantener el fuego
* No use plásticos ni acelerantes químicos: Para iniciar el fuego, utilice astillas delgadas, piñas secas o papel de diario picado en poca cantidad. Jamás use plásticos, cartones con tinta de color o combustibles líquidos, ya que liberan toxinas altamente peligrosas.
* Regule el tiraje adecuadamente: Al encender el equipo, mantenga el tiraje completamente abierto por unos 10 a 15 minutos para asegurar que el fuego tome fuerza. Una vez que la cámara esté caliente y los leños estén encendidos, regule el aire, pero nunca cierre el tiraje por completo, ya que esto ahoga el fuego, genera humo y satura de hollín el cañón.
4. Mantenimiento y limpieza de los cañones
Un cañón tapado es sinónimo de peligro de incendio y de una pésima combustión.
* Realice una limpieza profunda del cañón al menos una vez al mes durante la temporada de uso intensivo.
* Eliminar el hollín y la creosota
(esa capa negra y resinosa que se pega en los tubos) previene los temidos inflamamientos de ductos y mejora drásticamente el tiraje de la estufa.
El compromiso es de todos
Cuidar el aire de Curacaví y la salud de nuestros vecinos depende de las pequeñas acciones que tomamos en casa. Elegir leña de origen legal y seco, y operar nuestros calefactores con conciencia, nos permitirá disfrutar de un hogar templado sin dañar el entorno natural que tanto nos enorgullece.