El inmueble, que anteriormente fue foco de reiterados operativos del OS7 de Carabineros hasta su incautación, inicia hoy una profunda etapa de transformación para convertirse en un After School. Bajo la administración de la Municipalidad de Curacaví, este espacio ha sido proyectado como un entorno de protección y acompañamiento para estudiantes con factores de riesgo, priorizando el cuidado de hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar. Con este enfoque, el municipio busca mitigar el impacto de contextos vulnerables, ofreciendo una alternativa segura frente a las problemáticas de consumo de alcohol y drogas que han afectado históricamente al sector.
Lo que antes funcionaba como un núcleo de inseguridad y venta de sustancias ilícitas, hoy se prepara para recibir mochilas, libros y oportunidades. Tras la solicitud de la Fiscalía, el Tribunal de Garantía de Curacaví decretó la destinación provisoria de esta propiedad recuperada a la gestión municipal, sentando un precedente clave a nivel provincial. Esta medida permite que el After School no sea solo un proyecto educativo, sino también un símbolo de la recuperación de espacios, devolviendo a la comunidad un recinto que estará al servicio del desarrollo integral y la seguridad de niños, niñas y adolescentes.
Respecto a este importante avance, el alcalde Christian Hernández Villanueva destacó el valor de este cambio de modelo en la comuna, subrayando que el objetivo es construir un espacio para la comunidad, enfocado principalmente en mantener a niños, niñas y jóvenes alejados de todo tipo de sustancias ilícitas, fortaleciendo así la prevención y el bienestar social.
En este mismo contexto, el director de Seguridad Pública Municipal, Francisco Eyzaguirre, señaló que “Este es un paso inédito: a nivel nacional existen solo 20 casos en los que inmuebles vinculados al narcotráfico han pasado a manos municipales, y Curacaví es la única comuna de la provincia en lograrlo. Con esta acción, la administración local se posiciona como un actor clave en la lucha contra el tráfico de drogas, desactivando el delito para activar un proyecto que nace desde y para la comunidad”.
Por su parte, el Fiscal Jefe de Curacaví, Roberto Contreras, subrayó la relevancia jurídica y social de esta resolución, indicando que “En un fallo inédito, la Fiscalía logró que un inmueble utilizado para el narcotráfico en Curacaví sea entregado al municipio para fines sociales. El recinto será transformado en un centro educativo para menores en situación de riesgo y víctimas de violencia intrafamiliar, bajo el amparo de la Ley 20.000. Esta resolución marca un hito en la Provincia de Melipilla, al resignificar un foco delictual en un espacio de apoyo comunitario”.
Esta recuperación no constituye un hecho aislado, sino que se enmarca en las directrices del plan de seguridad impulsado por la gestión del alcalde Christian Hernández Villanueva. Para la comuna, la relevancia de este avance radica en enfrentar la delincuencia no solo desde la fiscalización, sino también desde la reconstrucción del tejido social. Al transformar un centro de tráfico de drogas en un After School, la Municipalidad de Curacaví reafirma su compromiso con uno de los ejes centrales de su administración: devolver la paz a los barrios y garantizar que los espacios públicos pertenezcan a las familias y al futuro de Curacaví.