El compromiso por mejorar la salud pública de la comuna de Curacaví y su entorno se refleja en los recientes avances del proyecto para la construcción de un nuevo hospital en la zona, cuyo proceso ha sido acompañado de entusiasmo, colaboración y análisis técnico por parte de las autoridades y la comunidad. La directora regional del Servicio de Salud Occidente, la Dra. Daniella Greibe Kohn, junto a la Directora del Hospital de Curacaví, Katerina Moenne, expusieron en una reciente reunión los detalles del avance, los desafíos y las próximas acciones.
Durante la presentación, ambas autoridades destacaron que la adquisición del terreno para el nuevo hospital está en una etapa crucial, con múltiples opciones en evaluación y un fuerte respaldo por parte del alcalde de Curacaví y los concejales, quienes manifiestan su total apoyo y compromiso para facilitar las gestiones y lograr la compra en el plazo estimado, que no debería extenderse más allá de marzo del próximo año. La colaboración transversal y el interés de la comunidad son un impulso fundamental para cumplir con los objetivos planteados, que buscan mejorar la infraestructura y la atención sanitaria de la comuna.
Una de las propuestas más relevantes surgidas en la reunión fue la evaluación de la posibilidad de realizar un enroque o permuta con la actual comisaría y el hospital, alternativa que evaluarán en las próximas semanas. Esta opción, si resulta viable, permitiría ubicar la nueva construcción en un lugar con mayores posibilidades técnicas y logísticas, además de ofrecer una infraestructura adecuada para la comisaría, optimizando el uso del espacio y recursos en la zona. La idea de maximizar el aprovechamiento del terreno y garantizar una buena ubicación para el nuevo hospital forma parte de un análisis profundo que contempla aspectos normativos, urbanísticos y de planificación.
En términos de características y capacidad, el proyecto contempla la construcción de un hospital de aproximadamente 15.000 metros cuadrados, con diversos recintos y servicios destinados a atender las necesidades sanitarias de una población en crecimiento y dispersión. Entre las instalaciones se incluyen boxes de atención abierta, salas de urgencias, partos inminentes, centros de salud mental comunitarios, diálisis, especialidades médicas básicas como medicina interna, pediatría, ginecología y la incorporación de servicios adicionales como radiología, ecografía, laboratorio y servicios de apoyo esenciales. Además, se proyecta una infraestructura capaz de alojar cirugías ambulatorias.
El proceso de planificación ha sido riguroso, incluyendo la aprobación de la normativa por parte del Ministerio de Salud, que ya autorizó los módulos y recursos necesarios para la futura infraestructura. Se espera completar el estudio preinversional y definir los terrenos en los próximos meses, con una apuesta firme a la inversión pública ya la búsqueda de un terreno adecuado dentro del área urbana o de expansión urbana de Curacaví, en condiciones que permitan su construcción y operatividad. Hasta ahora, se han presentado cinco terrenos con potencial, de los cuales dos muestran mayor viabilidad tras análisis preliminares, aunque aún requieren ajustes en normativa urbana y evaluaciones técnicas.
El desafío principal radica en encontrar un terreno de al menos dos hectáreas, con acceso directo a vías principales, sin restricciones ambientales y que cumpla con los requisitos normativos para la construcción de infraestructura hospitalaria. La comunidad, a través de la colaboración y la participación activa, tendrá un papel fundamental en la identificación y respaldo de estos terrenos. Las autoridades también destacaron la importancia de avanzar en la infraestructura sanitaria para reducir los desplazamientos de la población hacia Santiago, mejorar la resolutividad y dotar a Curacaví de un hospital que sea un verdadero centro de atención comunitaria y de baja complejidad, con proyecciones mayores a futuro.
En conclusión, el proyecto del nuevo hospital en Curacaví avanza con pasos firmes, desde la evaluación de terrenos hasta la elaboración de estudios técnicos y planes de inversión. La comunidad y las autoridades trabajarán de la mano para superar los desafíos y concretar esta iniciativa que, sin duda, significará un importante avance en la atención sanitaria y en la calidad de vida de los habitantes de la zona. La meta es tener un nuevo centro de salud operando a partir de 2031, pero antes, la prioridad es contar con un terreno adecuado y un diseño aprobado para dar inicio a la construcción en el menor tiempo posible.